Ikusager de Vitoria es un sello editorial identificado con su fundador Ernesto Santolaya, aunque de 1985 a 2000 fue su director artístico Antonio Altarriba, quien orientó no poco su catálogo de cómics. Entre 1979 y 2000, Ikusager publicó más de cuarenta títulos, casi la mitad de ellos en ediciones simultáneas en euskera y castellano, en ediciones tipo álbum de formato grande, de factura muy cuidada. Cómic adulto con unos estándares de calidad muy por encima de los habituales en las ediciones del medio en castellano por entonces.

Comenzó publicando a Antonio Hernández Palacios, cuyas colecciones El Cid y Eloy fueron estandarte de la editorial, y en su catálogo destacan en particular las series e historias de Felipe Hernández Cava para varios dibujantes, Las memorias de Amorós y Lope de Aguirre, entre otras, aunque también tradujo al castellano y al euskera títulos de Crepax o Andreas. Publicó a autores locales como Hernández, Landazábal, Alvarortega o Ibarrola. Ikusager buscó el apoyo institucional a sus ediciones, promoviendo para ello proyectos de intención pedagógica, como los álbumes centrados en los derechos humanos.

Procuró organizar su catálogo en series de álbumes que constituyen tetralogías. Y logró ediciones en otros idiomas de varios títulos de los que produjo. Su catálogo de historietas queda como una muestra clara de criterio en la selección de los títulos y de buen gusto en la edición. En la actualidad prosigue su labor como editora de ensayos y textos literario.